¿Qué son los adhesivos sensibles a la presión (PSA)?
Los adhesivos sensibles a la presión (PSA), también conocidos como adhesivos autoadherentes, proporcionan adhesión a una superficie cuando se aplica presión, sin necesidad de calor, agua o disolventes para establecer la unión. Estos adhesivos muestran una alta pegajosidad a temperatura ambiente y pueden retirarse y volverse a adherir, a diferencia de otros adhesivos poliméricos que sufren cambios permanentes a medida que se unen.
Las cualidades exclusivas de los PSA los hacen adecuados para una amplia gama de productos adhesivos en diversos sectores, desde cintas adhesivas, etiquetas y vendajes hasta componentes electrónicos e interiores automotrices. Con un valor estimado de 12.74 mil millones de dólares en 2023, se espera que el mercado mundial de los PSA siga expandiéndose (Grand View Research, 2024).

Cómo funcionan los PSA
La característica definitoria de un adhesivo sensible a la presión es su pegajosidad permanente. A diferencia de los adhesivos estructurales, que sufren cambios químicos permanentes al unirse al sustrato, los adhesivos sensibles a la presión dependen de su pegajosidad para adherirse a una superficie.
Cómo funcionan los adhesivos estructurales
Los adhesivos estructurales pueden funcionar mediante adhesión química (formación de nuevos enlaces químicos con el sustrato), adhesión mecánica (solidificación tras introducirse en los poros superficiales del sustrato, conocida también como efecto de anclaje) o adhesión por difusión (penetración profunda del polímero adhesivo en el sustrato mediante interdifusión). Estos cambios permanentes pueden modificar el sustrato y hacer que el adhesivo sea difícil de retirar e imposible de reutilizar.
Adhesión sensible a la presión
Los adhesivos sensibles a la presión generan su pegajosidad principalmente mediante fuerzas de van der Waals, atracciones intermoleculares producidas cuando el adhesivo y la superficie del sustrato entran en estrecha proximidad. Cuando el adhesivo, suave y maleable, se presiona contra el sustrato, sus moléculas humectan la superficie, las moléculas de ambas superficies se acercan y las fuerzas de van der Waals actúan con fuerza máxima.
Dado que esta fuerza puede entrar en acción con una ligera presión y puede contrarrestarse simplemente retirando el adhesivo de la superficie, los PSA son fácilmente retirables y algunos son incluso reutilizables, manteniendo normalmente su pegajosidad tras múltiples usos. Estas propiedades permiten, además, que los PSA se adhieran de forma eficaz, no invasiva (sin dañar la superficie) e instantánea a casi cualquier superficie, sin necesidad de un paso de curado durante la adhesión.

Tipos de PSA
Los adhesivos sensibles a la presión se fabrican en diversos formatos principales para su uso en distintos sectores.
Cinta adhesiva
Las cintas adhesivas son rollos de un soporte que se ha recubierto con PSA en una o ambas de sus caras. Estas cintas son los ejemplos más comunes de aplicación de los PSA, tales como cinta adhesiva de oficina, cinta para ductos, cinta aislante, entre otras. Las composiciones del adhesivo y del soporte suelen ajustarse a la aplicación de la cinta.
Productos de una cara frente a productos de doble cara
Las cintas adhesivas de una cara (o de un solo recubrimiento) están recubiertas con adhesivo sensible a la presión en solo una de sus caras, dejando la otra cara del soporte sin recubrir. Esto hace que, tras la aplicación, se exponga solo el soporte, no el adhesivo, lo que ofrece a la cinta una mayor protección contra factores de intemperie como la humedad, el polvo y la luz ultravioleta.
Las cintas adhesivas de doble cara (o doble recubrimiento) están revestidas de adhesivo sensible a la presión en ambas caras del soporte, lo que ofrece una solución versátil para unir dos superficies manteniendo la cinta oculta entre ellas.
Etiquetas adhesivas
Las etiquetas adhesivas se utilizan en la mayoría de productos y envases, haciendo de esta la aplicación de PSA más común del mercado. Estos productos, que también incluyen calcomanías, gráficos, películas imprimibles y películas de sobrelaminación, se componen de un soporte y un recubrimiento de PSA protegidos por un revestimiento antiadherente.
Cinta transferidora
Las cintas transferidoras son rollos o láminas de adhesivo sin soporte. En su lugar, cada lado de la lámina de adhesivo libre está protegido por un revestimiento de liberación que puede retirarse. Esta delgada lámina de adhesivo se utiliza para unir, de forma imperceptible, capas de materiales como tela, plástico, placas de circuitos impresos y papel. La cinta transferidora se utiliza a menudo en el ensamblaje de dispositivos eléctricos, el diseño gráfico, la manufactura, el sector médico y de atención sanitaria y los productos de consumo.

Películas imprimible
Las películas imprimibles son cintas de una sola cara compuestas por un soporte imprimible, a menudo de PE, PP, PET o PVC, recubierto por una capa de PSA. Los usuarios, a menudo en sectores del diseño gráfico, pueden imprimir diseños en la película antes de adherirla al producto final. El PE, PP y PET se utilizan mucho en aplicaciones de envasado y etiquetado, mientras que el PVC suele emplearse en publicidad exterior y rotulación de vehículos.
Aplicación permanente vs. aplicación temporal (retirable)
Aunque la mayoría de los PSA son retirables por diseño, algunos se consideran permanentes. Estos productos aumentan lentamente su fuerza de unión en un periodo de horas a días. Inicialmente son retirables y se adhieren mediante fuerzas electrostáticas, pero con el tiempo, la adhesión se vuelve permanente por acción química, mecánica o de difusión.
Materias primas para PSA
La mayoría de los PSA se producen combinando un elastómero (o polímero elástico) con un tackificante para crear un producto elástico y viscoso a temperatura ambiente. Entre los aditivos habituales también se incluyen plastificantes para ajustar la flexibilidad y la viscosidad, y antioxidantes para conferir una resistencia adicional a la intemperie.
Cauchos, resinas y elastómeros termoplásticos
En estas formulaciones de PSA, se combina un caucho con un tackificante para producir un material adhesivo con una excelente pegajosidad. Los productos a base de caucho, que suelen aplicarse a un sustrato, previa disolución en un disolvente, son la variedad más común de PSA de uso general. Estos productos también se pueden basar en elastómeros termoplásticos (ETP) que suelen aplicarse a los sustratos mediante el método de termofusión.
Las formulaciones a base de caucho se adhieren a una gran variedad de materiales con una alta pegajosidad, mantienen su adhesión a lo largo del tiempo y son poco costosas de producir. Sin embargo, a menos que estén especialmente formuladas, su principal desventaja es su escasa resistencia a factores ambientales como el calor, la exposición química, la luz ultravioleta y la oxidación.

Acrílicos
Las fórmulas de PSA acrílico se adhieren firmemente a sustratos polares, como el vidrio y el metal, pero se pueden ajustar para adherirse eficazmente a casi cualquier material. A diferencia de otras bases elastómeras, algunos acrílicos otorgan una pegajosidad inicial tan alta como para no requerir tackificantes. Sin embargo, estos últimos se siguen utilizando a menudo para el ajuste preciso de las propiedades del adhesivo y para aumentar aún más su pegajosidad.
Los PSA acrílicos son altamente personalizables y ofrecen una buena resistencia a la exposición química, la radiación UV, la oxidación y la hidrólisis. Además, funcionan a un intervalo de temperaturas mucho más amplio que los PSA a base de caucho, ya que mantienen sus propiedades incluso por debajo de la temperatura de congelación y por encima de la temperatura de ebullición. Sus principales desventajas son su mayor costo, su limitada adhesión a sustratos de baja energía superficial (LSE), como las poliolefinas, y el intervalo de tiempo más prolongado de aplicación de presión que requiere para alcanzar su fuerza total.

Silicona
Los PSA de silicona son la variedad de formulación menos común y más especializada. Ofrecen una excelente resistencia a la exposición química y a la oxidación, tienen la capacidad de adherirse a superficies polares y no polares, y pueden mantener su integridad a temperaturas superiores a 250 °C. Se prefieren los PSA de silicona para los sustratos de baja energía superficial (LSE) y el contacto con la piel, tales como en las aplicaciones médicas, para una extracción delicada. Sus principales desventajas son su alto costo y baja pegajosidad en ausencia de aditivos.

Polímeros de Kuraray para PSA
Además de KURARAY LIQUID RUBBER, una gama de tackificantes y plastificantes flexibles, utilizables en adhesivos sensibles a la presión, Kuraray ofrece otros polímeros que mejoran el rendimiento de los PSA.
KURARAY LIQUID RUBBER
KURARAY LIQUID RUBBER ofrece una amplia variedad de grados de caucho de polibutadieno líquido (L-BR), caucho de poliisopreno líquido (L-IR) y caucho de poliestireno-butadieno líquido (L-SBR) utilizables como tackificantes y plastificantes en adhesivos sensibles a la presión y adhesivos termofusibles. Además de las resistencias específicas de cada grado, KURARAY LIQUID RUBBER es un aditivo con bajo contenido en COV que mejora la procesabilidad y la fuerza de la pegajosidad.
Los grados de homopolímero —L-BR, L-IR y L-SBR— de KURARAY LIQUID RUBBER son excelentes plastificantes reactivos utilizables en adhesivos sensibles a la presión y adhesivos termofusibles basados en SIS, SBS y EVA. Estos grados son muy adecuados para aplicaciones de movilidad, cinta industrial y cinta de uso médico gracias a su buena resistencia al frío y el agrietamiento y su buen rendimiento de amortiguación. Los grados carboxilados —L-IR, L-IR-403 y L-IR-410— son apropiados también para la producción de PSA automotriz e industrial porque mejoran la adhesión a metales y fibras.
Para adhesivos sensibles a la presión de curado por UV y adhesivos sensibles a la presión acrílicos, Kuraray ofrece dos grados L-IR: UC-102M y UC-203M. Cuando se utiliza como aditivo en formulaciones de PSA, estos productos ofrecen curado UV, alta pegajosidad, buena flexibilidad, mayor tenacidad, bajo índice de contracción y resistencia a la humedad y la permeación, a la vez que permiten un recubrimiento sin disolventes o con bajo contenido en COV.
El homopolímero L-BR de Kuraray ofrece una gama de grados utilizables como plastificantes reactivos en adhesivos sensibles a la presión, mientras que el L-SBR sirve como aditivo de amortiguación de alto rendimiento en adhesivos automotrices diseñados para minimizar las vibraciones y el ruido.

SEPTON™
SEPTON™, un elastómero termoplástico estirénico, ofrece una amplia gama de variaciones en contenido de estireno y peso molecular, lo que permite optimizar la pegajosidad, la resistencia al calor y la flexibilidad en las formulaciones de PSA. Puede utilizarse en adhesivos termofusibles y a base de disolvente, proporcionando una alta adhesión y una excelente durabilidad para diversas aplicaciones como etiquetas, cintas, películas protectoras y adhesivos médicos. Kuraray ofrece la serie SEPTON™ 2000 y la serie SEPTON™ 4000 como diversos grados de polímero utilizables en formulaciones PSA.
HYBRAR™
Para aplicaciones que requieran una excelente amortiguación acústica, como adhesivos para automotrices, ferrocarriles, marítimo y aviación, Kuraray ofrece la serie HYBRAR™ 5000. Este copolímero de bloque estirénico no hidrogenado es apto para utilizarse en adhesivos, piezas automotrices, componentes electrónicos, selladores y mucho más. Además, la serie HYBRAR™ 7000 (grados hidrogenados) mejora el rendimiento de los adhesivos a base de olefinas. Puede aportar flexibilidad para incrementar la capacidad de ser retirado y vuelto a adherir, la cohesión, la resistencia al calor e incluso las propiedades de amortiguación, lo que la hace muy apta para formulaciones de adhesivos funcionales especiales y de alto rendimiento.
Métodos de producción
Aunque casi todos los productos de PSA llegan al mercado en un formato adherente, listo para usar y sólido a temperatura ambiente, el adhesivo recién fabricado puede aplicarse a su soporte de diversas maneras.
A base de agua
En este método de aplicación, el adhesivo se dispersa en agua y se aplica al sustrato. A continuación, el agua se evapora y solo queda el adhesivo. Este método es cada vez más popular como alternativa de bajo costo, alto rendimiento y respetuosa con el medio ambiente en comparación con la aplicación a base de disolventes. Aunque permite recubrimientos delgados y es ampliamente compatible con diversos PSA, el producto resultante suele tener una escasa resistencia a la humedad.
A base de disolvente
Como en las aplicaciones a base de agua, el adhesivo se disuelve en un disolvente que se aplica al producto y, a continuación, se evapora a la fuerza, quedando solo el PSA. Aunque de este modo se puede aplicar a una gama más amplia de adhesivos, la aplicación a base de disolventes es algo más costosa y suele introducir compuestos orgánicos volátiles (COV) en el proceso, que pueden dañar el medio ambiente, suponer riesgos para los trabajadores y riesgos de incendio.
Termofusión
Los PSA termofusibles de alta viscosidad y pegajosidad pueden fundirse, aplicarse a un producto y, a continuación, enfriarse hasta su estado original. Este método de bajo costo es capaz de recubrir la mayoría de sustratos y puede aplicar una capa de adhesivo grueso, pero no es apto para recubrimientos delgados y da como resultado un producto con baja resistencia al calor. Algunos adhesivos termofusibles se aplican durante la producción de cintas y etiquetas, mientras que otros se aplican en procesos de ensamblaje.
Curado por UV
Los PSA de baja viscosidad pueden reaccionar con radiación UV tras ser aplicados para inducir una mayor polimerización, aumentando así su peso molecular para formar el adhesivo final. Este método es respetuoso con el medio ambiente y evita los disolventes, lo que permite obtener recubrimientos de mucho mayor espesor y su uso en sustratos sensibles al calor o la humedad. Sigue siendo el método de aplicación menos utilizado en volumen, ya que únicamente es compatible con determinadas formulaciones de PSA de baja viscosidad.

¿Busca aditivos flexibles para PSA?
Contacte con nuestro equipo mediante el siguiente formulario para conocer más sobre KURARAY LIQUID RUBBER, SEPTON™, y las ventajas de nuestros otros productos elastoméricos.
Métodos de unión y fijación
Un adhesivo sensible a la presión se adhiere sencillamente extendiéndolo de modo uniforme sobre una superficie y aplicando presión. Además, algunos PSA pueden establecer una unión más fuerte bajo una presión inicial mayor o más prolongada.
Aunque todos los PSA se pueden aplicar a un sustrato mediante presión, cada producto tiene propiedades intrínsecas que lo hacen ideal para determinadas aplicaciones e insuficiente para otras. Aparte del costo, hay una serie de factores a considerar al elegir un PSA que se ajuste a sus necesidades.

Energía superficial
La compatibilidad de un PSA con una superficie es determinada tanto por el tipo de PSA como por la energía superficial del sustrato. A la hora de elegir el elastómero para una formulación PSA, defina primero a qué materiales se deberá adherir con fuerza el adhesivo.
Fuerza de pegajosidad
Dependiendo del peso o de la fuerza mecánica que deba soportar el adhesivo, un PSA puede requerir una mayor fuerza de pegajosidad. Las diversas formulaciones ofrecen opciones para casi cualquier pegajosidad, siendo los productos PSA a base de caucho los que suelen ofrecer la mayor pegajosidad.
Espesor del adhesivo
Las capas de PSA de mayor espesor proporcionarán generalmente un producto final más resistente que puede adherirse a sí mismo con mayor eficacia. Otros productos pueden requerir una capa de adhesivo de menor espesor. Los métodos de aplicación como el curado por UV y la termofusión son más adecuados para aplicar capas gruesas de adhesivo, mientras que los métodos a base de agua y disolvente pueden producir capas más precisas y de menor espesor.
Consideraciones de temperatura
En algunas aplicaciones, puede que sea necesario mantener la adherencia del PSA a temperaturas más altas o más bajas. La mayoría de los PSA pierden su pegajosidad a temperaturas bajas y empiezan a ablandarse y fluir a temperaturas altas, pero algunos están diseñados para mantenerse funcionales a temperaturas tan bajas como -60 °C y tan altas como 250 °C.



Resistencia a la intemperie
Dependiendo de la aplicación deseada, un PSA podría requerir una mayor resistencia a la luz ultravioleta, el agua, los disolventes, los aceites, la oxidación y otras formas de interacción química.
Compatibilidad con el soporte
También debe tenerse en cuenta el soporte, o superficie sobre la que se colocará el PSA antes de su uso. Es posible que algunos soportes no resistan el calor de los PSA aplicados mediante termofusión o la humedad de los aplicados mediante emulsiones acuosas.
Presión requerida
Algunas formulaciones de PSA con pegajosidad extremadamente alta requieren una aplicación de presión más intensa o prolongada para alcanzar la unión más fuerte posible. Los PSA a base de caucho pueden resultar más adecuados en aplicaciones que requieren alcanzar rápidamente la pegajosidad total.
Tratamiento de superficies
Algunas superficies se pueden tratar para compatibilizarlas con un adhesivo sensible a la presión que cubra todas las demás necesidades de la aplicación. La adhesión de un PSA se puede mejorar incrementando la humectabilidad de la superficie objetivo.
Aplicaciones industriales
Los adhesivos sensibles a la presión se utilizan en diversas aplicaciones industriales, especialmente en el envasado.
Productos de consumo, ensamblaje y envasado
Los adhesivos sensibles a la presión se utilizan mayoritariamente en etiquetas, cintas adhesivas y envasado para la mayoría de industrias, uso que representa, en su conjunto, casi el 75 % del mercado de PSA (market.us, 2024). Otros productos de consumo predominantes son los gráficos, notas reposicionables y colgadores de pared. Los PSA utilizados en estas aplicaciones suelen ser de bajo costo y fáciles de retirar. Es posible que también deban resistir bajas temperaturas si se utilizan en aplicaciones como el envasado de alimentos congelados.

Industria y construcción
En las áreas de la industria y la construcción, los PSA no se utilizan únicamente para el envasado y ensamblaje. También se encuentran en cintas especializadas, etiquetas, cinta aislante, unión de paneles y fachadas, papel pintado y revestimiento de suelos. Los PSA utilizados en estas aplicaciones deben tener una alta pegajosidad y resistencia al calor.

Componentes electrónicos
Como los componentes electrónicos son cada vez más densos y potentes, necesitan adhesivos de menor espesor para sostener la creciente miniaturización. Las películas PSA de alta pegajosidad se pueden cortar con precisión para fijar placas de circuitos impresos y ensamblar componentes electrónicos. Los PSA seleccionados para estas aplicaciones deben resistir temperaturas más altas. Por ejemplo, las cintas de corte (dicing tapes) se utilizan mucho para mantener las obleas semiconductoras en su lugar durante los procesos de corte y manipulación.
Movilidad
Los adhesivos sensibles a la presión se utilizan en la fabricación de casi todos los vehículos, desde paneles interiores y amortiguación acústica hasta eleccomponentes electrónicostronics y juntas.
Sector automotriz
Los adhesivos sensibles a la presión son fundamentales para el ensamblaje automotriz. Se pueden encontrar en la fabricación de guarnecido interior, etiquetas, emblemas, paneles de amortiguación acústica, juntas, mazos de cables, componentes electrónicos, baterías de vehículos eléctricos, revestimientos exteriores y películas de protección de superficies. Estas aplicaciones suelen requerir resistencia al calor, los productos químicos, el aceite, el agua y la oxidación para tener un rendimiento duradero.
Sector ferroviario y marítimo
Los sectores ferroviario y marítimo utilizan los PSA para sellar cabinas, unir paneles interiores, fijar el aislamiento y amortiguar el ruido. Al igual que los PSA automotrices, estas aplicaciones requieren resistencia al agua, a los productos químicos y al aceite, así como una mayor capacidad de amortiguar vibraciones.
Aviación
Las aeronaves también utilizan PSA en paneles, aislamientos, amortiguación acústica, etiquetas, electrónica, juntas y mucho más. Estas aplicaciones de alta exigencia requieren adhesivos sensibles a la presión con bajo contenido en COV que puedan funcionar en un amplio intervalo de temperaturas, y que resistan el agua, los productos químicos, el aceite y la oxidación.




Adhesivos médicos
Los adhesivos sensibles a la presión son clave en las aplicaciones médicas, ya que ningún otro adhesivo o fijación estructural es biocompatible, fácil de retirar y suave para la piel. Los PSA se utilizan en vendajes, parches médicos y dispositivos médicos portátiles, tales como monitores cardíacos. En las cintas y apósitos médicos predominan los adhesivos acrílicos. Para la protección de la piel y el tratamiento de heridas, se utilizan mucho los adhesivos a base de caucho (como los hidrocoloides). Para pieles sensibles o situaciones que requieran un uso prolongado, se utilizan adhesivos a base de silicona.

Ventajas
- Permite separar el adhesivo de la superficie sin dañarla
- Proporciona fuerza de adhesión inmediata tras aplicar presión
- Se adhiere fácilmente tanto en entornos de consumo como industriales
- Une materiales difíciles entre sí, independientemente de su compatibilidad
- Ofrece un método de fijación flexible, ligero, de poco espesor, preciso e invisible
- Reduce los tiempos de ensamblaje al eliminar los pasos de curado
- Se adhiere a superficies difíciles, incluyendo la piel humana (adhesivos médicos)
- Proporciona un espesor uniforme de adhesivo
- Reduce los problemas de salud, seguridad y eliminación
Desventajas
- Se desprende gradualmente bajo tensión sostenida
- Fuerza de adhesión máxima limitada: no apto para aplicaciones estructurales ni superficies irregulares
- Ciertas variedades son vulnerables a la temperatura, los disolventes y la intemperie
- Ciertas variedades introducen COV en el proceso de ensamblaje
- Costo moderado
Contacto
